HEAVEN #3245 El Observador
Dios Dijo:
La
vida en el mundo está llena de un número excesivo de historias que se
entrelazan. ¿Cuáles son los ingredientes de cada historia? Drama,
acción, pausas en las acciones, eventos, entendimiento, malentendidos,
etc. ¿Y quién es el que se mueve y se maravilla y participa en las
historias que se entrelazan? Tú, por supuesto. La gente.
A la gente de las historias se la llama personajes, y tú eres uno de
los personajes en una historia en curso. En realidad, es una serie. Y
hay historias dentro de las historias. Hay perspectiva. Y dentro de
cada historia, hay más de una perspectiva. Dentro de la historia, hay
alguien que percibe la historia, y está el que la cuenta. Una historia
puede ser contada desde muchos puntos de vista. Subyaciendo a todo
esto, hay un observador silencioso de la historia. Hay un personaje
salvaje, por ejemplo, que corretea y causa problemas o deleita. Hay un
comediante. Hay un llorón. Hay un elenco de miles, millones, billones,
y es interminable. Y cada uno de ellos es también un observador
silencioso. Dentro de cada miembro del elenco, hay un observador
silencioso que se sienta quietito y observa.
Hay una variedad infinita de escenarios. Cada habitación es
diferente. Cada ciudad. Cada país. Cada uno de los personajes vive en
un mundo diferente incluso cuando vive en la misma habitación que otro
personaje de la historia.
Todos y todo en la historia tienen cierto estilo e incluso cierta
bravuconería. Ciertamente, se requiere de coraje para participar en la
historia y que te tiren abajo.
Hay historias bélicas, historias de niños e historias de animales.
Sin importar qué historia sea, sin importar de quién sea, tú, amado,
tienes un papel en todas las historias representadas y en todas las
historias actuadas hasta ahora.
Y aunque en todas las historias entras y sales, participas mucho o
tienes un papel de extra, hay una parte silenciosa de ti que es el
observador. Puedes estar tremendamente comprometido emocionalmente,
pero hay una parte tuya que simplemente observa y no se deja llevar por
la historia ni por los demás personajes. Existe el aspecto observador
imparcial que no se distrae, no llora ni ríe, sino que simplemente
observa y se toma todo con calma. Incluso en los momentos más
dramáticos, el observador observa. Hasta si el personaje está escondido
en un armario, el observador en su interior observa. El observador lo
ve todo. Podemos llamarlo observador.
Para el observador, lo que sucede no tiene la importancia que tiene
para el actor. El observador es tranquilo. Todo es igual para él. Gane
o pierda, es lo mismo. Tonto o sabio, el observador simplemente observa
y no hace nada con lo que ve. El observador sabe que todo es un
interludio. Sabe que la historia representada no es real. Es una
historia.
Dentro de ti, amado, sin importar lo tumultuosa que sea la historia
en la que estás inmerso, sin importar los giros y vueltas, sin importar
qué personaje eres esta vez, sin importar lo que tú y otros actores
hagan o no hagan, tú observas. Ves todo y no te afecta. Simplemente
observas y tomas nota.
Has observado muchas historias, y has representado varios papeles, y
el observador silencioso sabe que ninguno de ellos hace a la
diferencia.
Y cuando una historia actual, una de billones y trillones, llega a
un final aparente, el observador sigue caminando y se observa a sí
mismo entrado a otros reinos. Entra a la Gran Historia. Entra
directamente, incluso como si supiera que siempre estuvo allí, mirando
desde ahí, mirando las convoluciones de muchas historias sin inmutarse.
El observador ahora realmente se revela. Ha salido del elenco de
miles, y ahora conoce su Unicidad. Fue Uno todo el tiempo y ahora sabe
que ésta es la suma de su historia.
Traducido por: Cecilia Ricardini