HEAVEN #2444 ¿Por Qué Documentar la Insensatez?
Dios Dijo:
Los
quiero, los quiero más que nada en el mundo. Por supuesto, los tengo,
siempre han sido míos, así que lo que deseo, es que sepan en la
presencia de quién se encuentran. Esta no es una corte frente a cual
ustedes se presentan, como lo imaginan. Este no es un tribunal. Podemos
decir que se encuentran en un hermoso patio, donde lo verde brota con
magnificencia y el sol brilla todo el día y todo está rociado de amor.
Podemos decir que se encuentran sentados en una reposera en el patio de
Mi corazón.
Amados, no piensen más en Mí como un juez. El juicio se encuentra
más allá de mi conocimiento. No sé juzgar. Lo que sé es amar. Amar es
fácil para mí. Ni siquiera tengo que pensarlo. Donde quiera que miro,
amo. Donde quiera que miro, veo amor. Veo lo que Yo Soy. Yo no les
enseñé a juzgar, mas lo aprendieron, y aprendieron bien. Y ciertamente,
han tomado regularmente cursos de repaso sobre cómo juzgar. Se ofrecen
muchos de estos cursos. Dondequiera que miren, fácilmente encontrarán
lecciones de cómo juzgar. Invariablemente son lecciones crudas.
Pero ahora, se alejarán de esa malla curricular. Vengan al patio de
Mi amor donde no tendrán que aprender sobre el amor. Tendrán que
aprender a liberarse de todo lo que han aprendido acerca del juicio, de
lo que no es amor. Tendrán que vaciar su mente de juicios. Vácienla.
Llénen su corazón de amor.
El amor no juzga. No se juzga a sí mismo. Acerquen una silla de
amor, y tiren lejos aquel estrado de juicio. Juzgar es causa perdida,
amados. El juicio es muy inestable. Anda sobre una rueda que está rota.
El amor, por otra parte... no existe otra parte cuando se trata del
amor. El amor está en todas partes. Ofrecer y aceptar el amor son un
solo movimiento, no dos. No se puede separar cómo es que caen los
brotes de manzano de las ramas del árbol y cómo es que el suelo recibe
las semillas. Irrevocablemente ambos son un solo proceso.
¿Qué les parece? ¿Dejarán de evaluar y sólo amarán, todo de una vez?
El juicio tal vez les hace sentir superior a aquéllos a quienes juzgan,
pero, cuando están en Mi tribunal, ¿qué es superior o inferior? Debe
tratarse de algún tipo de broma particular que Yo no entiendo.
El amor no es más o menos. No se puede hablar del amor en términos
de carencia. Amor es amor. Incluso una pizca de amor, es amor, aunque
no existan las pizcas cuando se trata de amor. No hay dosificadores
para el amor. El amor no puede exprimirse en un jarro de galón. El amor
es una fuente que se autoperpetúa. Corre profundo y nunca se agota.
Beban el amor, amados. Sáciense y traigan a otros a esta fuente. No
tendrán que traerlos. Simplemente les seguirán con adoración en sus
ojos. Así es como Yo los sigo con la mirada, con adoración, sin una
mota de juicio. Mis ojos saben ver, y ellos ven de amor en amor, y sólo
existe el amor. No existe nada más. Está bien documentado que ustedes
pueden imaginar otras cosas aparte del amor, pero ¿por qué documentar
la insensatez?
Regresen a donde siempre han estado. No hay otro lugar en el que
estar, excepto en su imaginación. Confiesen, se han imaginado a sí
mismos fuera de Mi vista y alejados de Mi amor, o sea, se han imaginado
lo imposible. Su imaginación es buena, sin duda. Ahora imaginen la
verdad. Imaginen la verdad de Mí y la verdad de ustedes, puesto que son
la misma. Reconozcan la verdad. Al menos sospéchenla. Sospechen dónde
es que se encuentran y quién se encuentra junto a ustedes.
Traducido por: Alexiis