HEAVEN #3222 Tu Felicidad
Dios Dijo:
La
felicidad no debe ser una tarea. Y, aún así, a veces parece ser una
carga el ser feliz. A veces la felicidad parece ser algo que tienes que
lograr, en lo que tienes que trabajar, que tienes que tomar por la
fuerza.
El truco está entonces en no pesar la felicidad. El truco entonces
está en no clasificar en absoluto a tu felicidad. Quizás puedes llegar
al lugar en el que no mides la felicidad, el lugar donde no tienes que
pensar en los términos "más feliz", "menos feliz", o "menos infeliz".
El truco está en servir y en no pensar en cómo te sentirás en un
momento en particular.
Algunos días hace calor, y algunos días hace frío, y tú siempre vives. Ni el frío ni el calor son tu medida.
Algunos caminos son pedregosos, y algunos caminos son llanos. A
veces estás en un terreno, y a veces estás en otro. Considera a tu
columna vertebral como recta a pesar del terreno.
Cuando caes en un hoyo, trepas. Cuando no estás de humor, sales de
esa situación. ¿Qué son la felicidad o la infelicidad en el mundo sino
un estado de ánimo? A pesar de tu estado de ánimo, hay un hilo de
felicidad pura que corre por ti, a pesar del clima y a pesar del
terreno.
No te mides la temperatura todos los días. No piensas todos los días "¿Tengo fiebre o no?"
Y aún así, ¿cuántas veces te preguntas "Soy feliz el día de hoy o no? ¿La vida es como yo quiero que sea el día de hoy?"
Y cuando la vida no es lo que tú quieres, te consideras infeliz. Y
cuando la vida es como una taza de té, te dices que eres feliz. ¿Y si
pudieras elegir ser feliz, lo suficientemente feliz, incluso cuando el
cielo es gris y no conseguiste el té que querías?
No eres un camaleón que debe repetir el color de su entorno.
Amado, eres un hijo de Dios. Hay un clima superior para ti al cual
atenerte distinto del que hay en la Tierra. En el clima superior, no se
debe aumentar el calor ni debe ser encendido el aire acondicionado.
No permitas que haya requerimientos para la felicidad. No seas
exclusivo. No tengas una expectativa muy alta. La temperatura no es tu
base. Sea cual sea la dirección hacia la cual sopla el viento, es
secundaria. Sea cual sea la dirección hacia la cual sopla el viento, el
viento no debe ser un indicador de ti. A tu cabello lo puede llevar el
viento, pero a ti no, amado, a ti no.
No hay ciertas condiciones que deban ser cumplidas antes de que
aceptes ser feliz. Si no puedes aceptar la felicidad con todas las
condiciones, entonces acepta ser lo suficientemente feliz. Acepta la
felicidad como si fuera una acción que te pertenece. Incluso estando
desalineado, puedes conocer la felicidad. No tienes que renguear.
En el mundo, la felicidad es relativa. Ahí tienes. Bueno, entonces,
a pesar del mundo y de su temperatura y de los sucesos y a pesar de tu
mundo personal y de tu temperatura y de los sucesos personales, acepta
la felicidad que Te doy. Yo debo darla y tú, aceptarla.
Acepta la felicidad generosamente. En lugar de decir "Bueno, ¿eso es todo?", en lugar de decir "Dame más", di "Gracias".
Si vas a la tienda de golosinas del mundo, y hoy la tienda solo
tiene turrones y tú querías una trufa, acepta el turrón y di "Gracias".
Mañana la tienda de golosinas podría ofrecerte todas las golosinas
que podrías desear, y tu respuesta puede ser la misma: "Gracias.
Muchísimas gracias".
Y si mañana la tienda de golosinas se queda sin mercadería, todavía
puedes estar agradecido de que hay una tienda de golosinas. Puedes
saber que su suministro será repuesto.
En algún punto, tienes que aprender, aprenderás, que tu felicidad no
depende completamente del contenido de la tienda de golosinas.
Traducido por: Cecilia Ricardini